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viernes, 9 de noviembre de 2012

Manifiesto Tesakista

Al demonio, si voy a decir algo. 

Hoy yo me quedé tooodo el día en mi casita. Ni cacerola, ni plaza, ni carteles, ni nada. Sólo mi pincel. ¿Por qué? El mejor aporte que le puedo hacer al mundo es quedarme en mi casa pintando. ¿Por qué? Porque eso me da tranquilidad, me llena, me llena de paz, me hace sentir bien conmigo mismo, me hace una mejor persona. Siendo mejor cada día estoy siendo más capa
citado para ayudar a los demás, o al menos para no contaminar a quienes se relacionan conmigo. Siendo mejor puedo aportarles algo más cada día. Eso es lo más cercano que puedo estar de salvar el mundo.

¿Realidad? ¿Qué es la realidad? ¿Lo que te cuentan los medios? Que a su vez están digitados por un par de mentes muy persuasivas que marcan un camino a seguir. El máximo grado de manipulación, hacerte creer que vos sos el que tiene la idea, esa idea impuesta por ellos. No hablo de nadie en particular, creo que de todos los bandos se hace, en mayor o menor medida, lo mismo. ¿Entonces que sucede? Se enfrentan, se arman esos bandos, que vos dijiste, que yo no fui, que no se quien miente, y todas esas emociones destructivas que te van llenando, gota a gota, y como pesa, como duele, se hace cada vez más pesado andar por la vida con tanta carga ajena, como si no fuese suficiente con los problemas domésticos de cada uno. Bronca, yo contra vos, odio, ira, enojo... yo elijo no ver noticieros. Sinceramente me hacen mal, me parece uno de los mayores males de la sociedad actual.

"Pero no podés vivir desinformado". Yo te pregunto ¿Qué es la información? ¿Lo que alguien te dice que está pasando en el mundo? La única información está adentro, lo demás son interpretaciones de los hechos que pasan en determinados lugares. Nadie habla de la bondad de las personas, de la madre que hace lo imposible para que no le falte nada a su hijo, del nene que va todos los días en bicicleta a la escuela que está a 10 km, del que te da una mano de corazón. Ojo, no digo que no pasen cosas malas, pero ¿Por qué siempre le damos más bola a esto último? ¿No será que, en el fondo, nos gustan las malas noticias? ¿Nos alimentamos de ellas? ¿Qué estamos alimentando? ¿Es morbo? ¿O será que estamos tan acostumbrados que el solo hecho de tratar de ver las cosas desde otra perspectiva es un cambio tan grande que el miedo nos paraliza?

La clave es el aprendizaje, no cuantos datos escuché o vi o leí en el diario. El aprendizaje no es la escuela. El aprendizaje no son los noticieros. Yo aprendo mucho más en un viaje de un mes que en 5 años en la ciudad, con toda su rutina y contaminación -no solo ambiental, sino también emocional-. ¿Viajar es desconectarse de todo? Viajar es conectarse con todo.

martes, 25 de septiembre de 2012

Cuando la evolución te reta a un duelo



El gancho pendulante dejó de sentirse hace tiempo, solo queda el colgajo de piel maloliente acechado por las moscas. Los ojos entrecerrados que buscan a alguien entre la multitud, ¡como si realmente pudiera! La mente vuela por un agujero de gusano hacia otros tiempos, un mundo moderno lleno de casas altas, grises. El aire también es gris, al igual que las personas. La comida es gris, grises son los caminos, las plazas. Los corazones son grises, y se van pudriendo adentro de los pechos sin la luz del sol. Almas marchitas derretidas, cuerpos mecánicos del mundo gris que se mueve sobre si mismo, girando en una espiral hacia la nada.

Levanto la cabeza. Veo un gancho, es mi gancho color plata que me sostiene de la inminente caída. Lo único que tengo que hacer es soltarme, prepararme para el impacto y seguir. Pero el tirón de piel me aterra, aunque se que es la única manera. ¿Para qué seguir respirando en una vida aburrida, sin sentido? Cuando descubrís el objetivo del juego y te das cuenta de que te desviaron para que seas el eslabón más bajo de la cadena alimenticia energética, ¿Qué hacer? "Vayan a la escuela, miren fijamente a sus profesores y díganles: no me coman".

Hay dos polaridades. Los STS se sirven de nosotros para sobrevivir, generan este sistéma de caos y confusión, de odio, rencor, egoísmo y baja autoestima, de confrontación constante, porque ese es su manjar más delicioso. Pero en su semi cuerpo etérico no les resulta tan fácil, así que los portales orgánicos que comienzan a dar sus pasos por 3D les alquilan (¿o son usurpados?) sus cuerpos físicos para tales fines. Así, llegan a los altos mandos políticos, religiosos y sociales, creando un sistema ideal cual granja de permanente alimento energético. Quiéramos o no, seguimos siendo comida. El problema es que son muchas veces invisibles para nosotros, y claramente más evolucionados, aunque tengan otra polaridad. A nosotros nos queda elegir de que lado queremos jugar y hacerles frente de igual a igual cuando nos graduemos a 4D.

La historia sigue. Los tiempos utilizados son increíblemente grandes para nuestra noción tan humana, y esto a veces puede ser desesperante. La clave es la paciencia. Escapa de la vida, o al menos de una vida terrestre. Es como un gran juego de rol en donde vamos subiendo de niveles, cambiamos de escenarios, de armaduras, de armas, de ciudades, adaptándonos al nivel evolutivo que vamos alcanzando. A su vez vamos enfrentando a otros monstruos, cada vez más poderosos, pero siempre tratando de mejorar y aprendiendo nuestras lecciones, que varían según la densidad.



¿Qué pasa ahora? ¿Cuál es el próximo paso a seguir? Primero, darse cuenta. Puedo ver que los objetivos están por allá y yo voy caminando a la deriva por cualquier lugar. Si bien es cierto que siempre le di importancia a mi evolución personal, y que sigo leyendo acerca de estos temas, la realidad marca que mis acciones se automatizaron y se están afianzando en el sistema y en la matrix. Basta. Estoy cansado de que nos hagan creer que lo más importante es estudiar mucho para "ser alguien", para conseguir un mejor trabajo que te esclavice de por vida y venderle tu tiempo a una empresa que se caga en tus intereses. Luego te casas, tenés hijos, les enseñás a insertarse a la perfección en un sistema y una sociedad cada vez más enferma y psicópata. ¡Oh si, qué buen alumno que es, y tiene una carrera brillante! ¡Aplausos, vamos a darle un premio!

Triste. De nada sirve ese conocimiento superficial cuando la esencia sigue escondida ahí adentro, juntando telarañas. Estamos expuestos a todas esas ondas de negatividad, de servicio a uno mismo, creando el alimento para quienes nos dominan. Expuestos a una mala alimentación, a todo lo que es superficial, a vivir todos amontonados, a apropiarse de todas las cosas que podamos, a marcar territorio y defenderlo con la vida (muchas veces ni siquiera la propia), a un mar de ondas electromagnéticas, un mar que en cualquier momento nos va a tapar. ¿Escapar es una solución? Veamos.

Escapar. ¿Escapar de qué? ¿De todo eso que nos hace mal? ¿Qué es escapar? ¿Irse hacia adentro de uno mismo es escapar? ¿O es encontrar, llegar? Adentro está el tesoro, el Sol. Salir de la contaminación, limpiarse por dentro, creo que es totalmente necesario. ¿Cómo puedo ayudar a alguien más si yo no tengo respuestas, si yo también estoy contaminado? Uno no puede dar lo que no tiene. Con la llave se pueden abrir las puertas, por más oxidadas que estén. En este momento irme por un buen tiempo es lo mejor que puedo hacer, por mí y por todos los que entren en contacto conmigo. Es simple, o limpias o contaminás. En este estado, con esta indiferencia hacia la vida, con esta falta de emoción, con un día a día tan lleno de nada, lo único que estoy haciendo es dejar mis desperdicios desperdigados por todos lados. No es justo, ni para ustedes ni para mi. Es lo más noble que puedo hacer, tratar de aprender, ser una mejor persona. Contagiar vida, que es la carencia más acentuada de la humanidad.

viernes, 20 de abril de 2012

Las pinceladas de Coroico (El barquito)


Las nubes se adueñaron de Coroico. Una lluvia interminable pinta de verde todo el pueblo. Desde el mirador plasma todo se ve distinto, real. Gigantes hojas en HD, gotitas estallando en los tallos, nubes escurridizas que se comen la película, techos invisibles de las casas aledañas. La mini comunidad trinacional duerme, Feliciano en su cocina escucha amablemente la radio, mi cuerpo sentado en su lugar, la baranda del rincón del mirador, punto estratégico sheldonesco para observar a la natura. Hacia adentro una guitarra, zapatitos de muñeca, puchos, coca, ron, mate, agua, repelente, un dentífrico, una mochila, Siddhartha, parlantes, ropa colgando. Hacia afuera miles de árboles en un sinfín de nubes y cerros, adornados con un baño de agua del ciclo más perfecto de la Tierra.

lunes, 27 de febrero de 2012

Coroicosaurio

Vamos a observar el otoño, el vacío de la enfermedad que llega en el momento menos pensado, túnica negra de la patria. Un día llegó para quedarse, atormentado por el placer del poderío militar, absorbido por las melancólicas armonías de quien había podido perdonar fácilmente a las infieles que rebozaban de alegría tras el largo aletargamiento del ayer.

Hoy puede ser que finalmente me dejes estar, no aquí, no allá, vos sabes lo que te digo. Estar es ser, vivir es morir, alejarse es estar. Fundir un abrazo en el recuerdo de las toninas, hermoso valle florido que supiera ser el centro de todo lo que fue y será. Es que ya no queda alternativa, si es que alguna vez estuvo ya no siento las piernas, acabo de permanecer y veo y siento y puedo herirme en un sentimiento, la daga vacía con toda su fuerza la aclamación del pueblo. Si no estás ahora ya no puedo ayudarte, las voces del tiempo que te hablan y te dicen lo bien que estás, el deber del país, las banderas que inundan y luchan contra el que está sentado mirando el horizonte.

Tal vez no haya dolor, tal vez no haya miedo, y en un mar de tal vez, tal vez ya no necesito mi cuerpo, tal vez ya es hora de volver, de terminar el juego surrealista de la forma y las especies, dejar todo en manos del aire, del fuego, del agua y las piedras, esencia divina del más acá. Pero si te importa, si realmente te importa, yo ya estoy lejos, viajando en este desafío que alguna vez dejé y llega el día, por fin el día en que el estallido comienza y culmina de una buena vez.

Hoy desperté, y el sueño comienza a apagarse, a derretirse, a sentirse infinito al costado de la ruta, el camino del olimpo que lleva a la isla de los recuerdos, de los estados y sentidos dormidos que viajan por una galaxia de porqués y paraqués. Si, esto lo estás leyendo, pero yo no lo estoy escribiendo. Son las voces que vienen de noche y toman prestado el cuerpo, la mano, la sien y el corazón, luz de luna que alumbra el papel que grita en un aumento de color que empalaga paladares sensibles.

miércoles, 10 de agosto de 2011

La mente que quería ser un globo


Salgo a caminar por la cintura cósmica del sur, bien al sur, donde las costillas se llaman zanguango y los vientos vienen siempre del norte. Saco a pasear mi mente como si fuera un globo de helio, corro libre como el cerdo, que toma margaritas en la taberna de Joe. La correa se cortó y la mente sobrevoló la ciudad cual dragón en año nuevo chino. Como no podía ser de otra manera, se metió en el circo del Señor Bungle, donde los malabares se hacen con elefantes, que a su vez largan fuego con la boca para encender el cañon del hombre bala que sale despedido por los aires buenos de la ciudad. Los monociclos motorizados utilizados por los enanos que avanzan a toda marcha hasta los confines del aura magna que todo lo contiene y todo lo ve, como un gran hermano omnisciente disponiendo lo que deben hacer los Trumancitos. Sims viviendo el libre albedrío de una manera muy maktub, Roberts de Niros y Susans Sarandons siguiendo al pie de la letra el libreto asignado, maravilloso guión de pelicula independiente ganadora del oso de plata. Los simios que regalan su baile a los murgueros rioplatenses, ávidos de trucos nuevos. Gente señalando árduamente hacia el agua, la sudestada no tarda en llegar y bañar a todos los comensales de Puerto Madero, monóculos por aquí, monos por allá y... bueno. Si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches.

jueves, 23 de junio de 2011

Tren que lauquen


Es un día de sol. El andén vacío, la tranquilidad de su alma se percibe fácilmente. Las vías serenas, conscientes del rol que tienen que cumplir. Yo solo estoy ahí, en paz. Me siento en uno de los bancos y respiro el aire matutino que renueva mis pulmones. Un ave se acerca y me invita a mirarla.

-Hermoso día - dice el ave.

La miro. Agacho la cabeza. Observo a mi alrededor y levanto la vista mientras asiento en silencio. El batido de las alas se funde con el sonido del tren, el humo corriendo detrás de la locomotora, tratando de alcanzarla. Al detenerse en el andén abre sus puertas de par en par. ¿Subiré?

miércoles, 18 de mayo de 2011

Nos vemos del otro lado


Un viaje de autodescubrimiento para que mi mano vuelva a ser guiada por ello.

¿Será eso lo que tengo que hacer en San Luis? Si tan solo mis sentidos salieran de este letargo, si pudiese oír con claridad la voz que solía hablarme a diario, esa voz insistente que me empujaba hacia adelante como el elefante, la que me hacía aprender rápidamente, la que me daba los espasmos de felicidad.

Se que debo desprenderme de todo, de todos y de mi mismo, y la única respuesta que encuentro es viajar. ¿Es idea mía o de ellos? Ya me vi envuelto en este dilema en el pasado y la respuesta es la misma: no importa. De cualquier forma debería hacerle caso, yo soy un viajero que no está viajando. Eso es totalmente incoherente, contradictorio. ¿Cómo voy a seguir si no cumplo con los pasos intermedios? ¿Será que siempre encuentro excusas? ¿O es que quiero escapar? Veámoslo por este lado. Si quiero escapar es porque evidentemente no me agrada la realidad que estoy viviendo. Y si no me siento a gusto es porque mi vida actual no es compatible con la vida que quiero. ¿Cuando voy a hacer el cambio entonces? ¿En unos años, cuando me reciba, cuando tenga un trabajo estable, cuando? ¿Mañana? Perdí naturalidad, espontaneidad, frescura. Yo se que el mejor momento para actuar es ahora. Bien. Pero la sociedad, y me refiero más que nada a grupos sociales cercanos como la familia, los amigos, los compañeros, limitan. Cortan alas. ¿Debo escucharlos? ¿Tengo que seguir cursando porque es mi "trabajo", mi deber, mi futuro? Me gusta mi carrera, no debería irme ahora si no quiero perder el año. Una parte de mi quiere quedarse por el simple hecho de no perder tiempo y avanzar en mi afán de ser un artista íntegro, además de conservar el día a día con el maravilloso grupo de compañeros que tengo este año. La otra parte, la que corre libre como el viento, quiere irse, hacer un viaje sin destino, sin tiempo, un viaje al interior. Pero debe ser acompañado por el viaje externo, en esa forma de fijar los conocimientos que llamamos experiencia.

¿Debo estudiar para ser un artista íntegro? ¿Debe ser ahora? Tal vez el viaje me abra las puertas a un mundo de posibilidades, a seguir mi leyenda personal, a dejar las dudas de lado y avanzar en mi camino, reencontrarme con mi verdadera esencia y olvidar a este intruso que escribe en mi nombre.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sueños dentro de sueños


El sonido de la lanza cortando el aire me impulsaba a seguir corriendo. Sudor y confusión se mezclaban al momento del cuerpo a tierra, mientras el ave pasaba rozando mi cabeza. Agua. Una balsa en el medio del inmenso mar. Mi aterrizaje forzoso no me ayudaba en la comprensión, no lograba divisar nada, sólo el agua, algunas gaviotas y la pequeña tapita amarilla de gaseosa que me sostenía, y las olas que se envalentonaban para golpear más fuerte en su afán de voltearme. Mis manitos aferradas hasta sangrar y lo inevitable, hacia las profundidades. Veo un cardúmen de sardinas que disminuye su marcha como invitándome a que vaya con ellos. Sin mucho tiempo para pensar ya me encontraba millas away, comportándome como ellos, sin saber en donde terminaba yo y en donde comenzaba el otro. Ese overmind nos guiaba por la masa azul hasta que los boca de botella aparecieron. Siempre aparecen, asistencia perfecta al ciclo de la cadena alimenticia. Con nuestras tropas diezmadas seguimos, sólo para encontrar otro obstáculo: las redes de los aleta doble terrestres, esos extraños seres verticales que tanto temor infunden en el resto del reino animal. La mitad aproximadamente queda atrapado, yo entre ellos. Me arrastran hasta la playa, mis branquias sienten la falta de agua y grito justo antes de que el brillante cuchillo atraviese todo mi ser.

-¿Qué te pasó?- dice mi madre asustada.
Miro hacia todos lados.
-Nada... fue sólo un sueño - le digo.
Un sueño muy extraño. Esto si que era empatía en su máxima expresión, un poco aterrador pero por lo menos el viaje se hizo más corto. La ruta estaba con poco tráfico y el día invitaba a dirigirse al sur. Ya se sentía el calor en las tempranas horas, y me dispuse a preparar el mate.
-¿En donde está la yerba? - pregunto a mi madre.
-Fijate en el asiento de atrás, en el bolso rojo - me dice.
Busco y encuentro, abro y comienza a salir un líquido verde oscuro y rápidamente comienza a cubrir todo el asiento, mis manos, mi cuerpo y el auto entero se sumerge en la viscosa sustancia.

El silencio y la oscuridad me tienen adormecido, casi hipnotizado. Logro mover lentamente la cabeza y caigo en la cuenta de mi inmovilidad. Intento en vano gritar, esta vez no funciona. La asfixia vuelve a ganarme y despierto jadeante, sudando y con los ojos muy abiertos.

Estoy solo en una cama. ¿Qué fue eso? Un sueño dentro de otro, no podía sacármelo de la cabeza. No era algo de todos los días, y encima ambos terminaban trágicamente. Hice un esfuerzo para recordarlos bien antes de que se inicie el período de olvido. Menos mal que siempre tengo un cuaderno bajo la almohada para anotarlos mientras están frescos. Comienzo a escribirlos a ambos adjuntando un pequeño análisis de lo que sucedió, y me pregunto: si ya me pasó dos veces, eran mi realidad, mi experiencia, ¿Cómo puedo estar tan seguro de que ya estoy despierto? Cómo puedo-- RIIIIIIIIING!

El reloj despertador del sin tiempo me despierta.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Kakumei

Nota: El siguiente texto fue escrito hace un tiempo, y si bien me parecía digno de estar en el blog no fue publicado antes porque estaba cargado de ciertas emociones que no quería compartir, tal vez algo negativas, pero ahora que ha pasado un tiempo parecen haberse suavizado. Sin más preámbulos, los dejo con el texto.



Un chocolate que me mira. Me mira y me comprende. Es como si conociera todos mis trucos. Abajo - arriba - arriba - derecha - patada baja - bloqueo. Y el sombrero que sale disparado. No se por qué razón cuando pienso en una fatality aparece la imagen mental de Kung Lao. Será por el sombrero? Cuál será la íntima historia que me une a los sombreros? Ni siquiera tengo uno! Pero se que usaré, lo sé. Como sé tantas cosas, sé que algo pasará en San Luis, y últimamente está apareciendo un evento futuro en Bariloche. Qué será? Solo hay una forma de averiguarlo. Acompáñenos en este viaje apasionante en el que recorreremos la Patagonia Argentina sin fronteras, solo aquí, en Discovery Travel and Living. And Comedor. Tres habitaciones vista al mar. Ese mar que me mira. Me mira y me analiza. Sabe de mí, ya me ha visto antes, pero en otro envoltorio. Me ha bañado, ha jugado con mis pies, ha...achalay que está fría! Es el Atlántico Sur, tan frío como helado de Freddo, con sus precios superbajos, emparentados con los colectivos piso superbajo, lazos de sangre que los une, latigazos de sangre cual fatality de Stryker. Hace años que no juego al MK, sin embargo decidió salir a flote hoy, al igual que ese chocolate devenido en submarino.

Lindo viaje no? Siempre termino escribiendo en cafeterías, son como mi musa inspiradora, ya que las musas decidieron ausentarse. Pero estaban eh! Y están, pero ausentes. Qué paradoja no? Si esto te parece complicado deberías ver tu cara. Tener una cara complicada, como ese juego "Trabado", no es cosa de todos los días. Hay que tener orejas para aguantarlo, no cualquiera lo hace. Hacedor de sueños, me dijeron una vez. Como un atrapasueños, pero versión Freddy. Pero versión bueno. Y sin rastrillo, uñas largas ni sweater a rayas, pero con sombrero. Y volvemos a lo mismo, siempre se vuelve. Pero se vuelve renovado. Es importante irse, solo para volver con la llave que te faltaba para destrabar el candado que no te dejaba acceder al cofre que está debajo de tu almohada. Como Santiago en El Alquimista, esto demuestra que el fin está en el principio y sin embargo uno continúa. Continúa porque es nuestra naturaleza, es la forma de seguir. Moving on, dijo claramente Christian Sheppard. El otro sheppard, el que quería ir a las pirámides because su sueño, sólo por hacerle mucho caso a su sueño-- Sólo por eso? I don't think so. Fue porque el sabía que debía ir a ese lugar. Lo sabía. Son esas certezas las que hay que seguir, son las que nos llevan por un montón de lugares nuevos y novedosos, dije nuevos ya? en los que, casi sin querer, terminás aprendiendo, encontrando las piezas de tu rompecabezas inconcluso, y muchas veces también las piezas de rompecabezas futuros, más grandes.

Así me va llevando, río abajo, una corriente suave que me hace apreciar el paisaje. Mi balsa se deja llevar porque sabe a donde quiero ir. ¿Para qué remar contra la corriente si hay otros ríos? Está bien, es cierto que algunos, como este, están como "escondidos", me refiero a que hay que explorar el lugar para poder encontrarlo. El río sigue su curso, no va a ir a golpearte la puerta. Toc toc, soy el río, querés salir a jugar? No puedo, mi mamá no me deja. Pero ya tenés edad como para salir a jugar por tus propios medios..ya me sale la mundanidad de adentro. Kakumei! Kakumei! Los samurais de tu cabeza están dormidos, ya sé que es Japón, solo falta que vos lo sepas. Hacer como el pastor Santiago y sus pirámides, volver al principio renovado. Yo sé que vos querés, pero esa figura la ves enorme. Kakumei! Tal vez son sus miedos sobreprotectores, karmas no curados. Cuánta importancia tiene perdonar y perdonarse, saldar las deudas! Ahora a mí me toca pagar las consecuencias de un dolor de alguien a quien no conozco. Una muestra más, como si hiciera falta, de que todos somos uno. Una red, interrelacionados entre sí. Pero seguís atrapada en esa telaraña, espero puedas verlo. Yo ya no sé que más hacer, me costó darme cuenta cual era mi sentimiento predominante. Impotencia. Me recuerda a esos versos escritos por el Pity Fernández, oh oscura coincidencia: sólo me queda el consuelo de saberme muy tranquilo, yo ya sé que la peleé. Y vaya si la peleé, me puse los guantes y a defenderse contra lo que venga. Sé que el Madison Square Garden está por venir, eso me tranquiliza un poco, y sé que terminaré ganando. Pero en este momento sólo quiero irme, hecho que en 32 hs se concretará.

El porcentaje de precipitación bajó, se esperan nieblas para los próximos días, menos mal que tengo faros antiniebla. Una carretera de aquí a Japón con altibajos. Kwan Yin en mi bolso, boddhisattva que me entiende, como el chocolate con maní que me morfé.

lunes, 25 de octubre de 2010

Miradas


La historia era un punto. Un punto que caminaba sin cesar. Caminaba sin cesar, sin castigo y sin pena. Sin pena ni gloria llegó a la fama, logrando su mayor objetivo: conocer la torre Eiffel. La torre Eiffel, imponente, miraba hacia París pidiendo ayuda, como una dama atrapada en el ascensor de los delirios, de lirios y amapolas que poblaban el jardín de los recuerdos, recuerdos ajenos de miradas ocultas espiando por la cerradura sin fin, pero con un comienzo conocido, o por lo menos un comienzo aparente de la cual se perdió la llave libertadora que aturde como un cuerno medieval anunciando la llegada de la caballería, caballería que avanzaba velozmente por los campos mundiales de la patria, patria tan mía como vuestra que se desvela con la mirada cómplice de la vieja dama que sigue encerrada en ese décimo piso, tan solitariamente llena de gente.

martes, 19 de octubre de 2010

Canto visceral


Es esa sensación debajo de la lengua, como si la gravedad se esmerara y presionara de más, cerrando a su vez el estómago y haciendo un nudo con las vísceras, un ballestrinque al intestino y un escota doble en la garganta... debajo de los ojos un punzón que penetra los músculos, la presión ocular como una roca tapando la caída de la cascada que baña el resto del cuerpo enroscado cual víbora en su sobremesa, comprimido e inmóvil.

Un puño rompiendo el frágil cristal de mi pecho, haciendo volar en pedazos lo que quedaba de corazón, ya sin sangre, sin luz. Ese puño que todo lo congela, un antártico puño de un aún más helado corazón, just go, como Kruczynski, el desinterés hecho oración. Mi cerebro cede al agujero negro del centro de mi cabeza, que estira y zipea las neuronas y las ideas, mientras todo se oye lejos, una gran caja de resonancia con eco ensordecedor, pasos lejanos y el agua de un charco, una gota que cae sinfónicamente y que en horas más llenará toda la caja, ahogando las penas como un vaso de cerveza tibia. El alcohol, fiel amigo de los corazones enmendados, acompaña el momento, y trae recuerdos de una noche nefasta y alegre, y triste a la vez. La complejidad de las cosas, tantas emociones juntas y un obstáculo no superado que atormenta el futuro convertido en hoy.

Un martillo retumba en la caja, se hace oír, recuerdos are bad, medusa me da nauseas y lo demás... lo demás a veces me da risa, a veces bronca, a veces nostalgia y el triunfo que no fue, pero es en otro universo, en este no murió, sólo quedó en stand by. Si las horas en que golpea son minutos que tocan y segundos que rozan, los instantes en que el ilusorio vacío nos separan se convierten en eternos al unirnos al todo indivisible al que pertenecemos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Quién sabe?


Quién sabe? No lo se.. tal vez sea el gran hermano que todo lo ve y todo lo sabe, y si es así que me explique que cuernos está pasando. Hay nuevos sentimientos en el pecho de Duffman, o más bien en su barriga llena de cerveza, una cerveza sin alcohol y sin lúpulo ni cebada. Sólo lo intoxicante, y tal vez ni eso, pero la sensación es similar si vamos al caso. Con murciélagos revoloteando dentro de mi estómago el mareo es razonable, y con eso siguen los síntomas de mareo intelectual y mental y emocional y... ya dije emocional? "Tal vez sean gases" dice mi tatarabuela, pero no, en tal caso sería más sencillo, y oloroso también. Habiendo decapitado lo que le quedaba de poesía, en este post planteo una duda: Por qué los inodoros se llaman así? Etimológicamente significa "sin olor", sin embargo es lo último que se me ocurriría viniendo de un artefacto utilizado para tan nobles acciones. Supongo que es uno de los más grandes misterios de la vida, The ultimate mistery, como el insulto definitivo pero versión santo grial. Seguramente el día que comprendamos esto ya la vida no tendrá más sentido, podremos descansar en paz y volvernos emo o algo por el estilo, aunque convengamos que ese estilo está bueno.

Flotando por las calles de una ciudad inundada, aún así no pude evitar nadar por las profundas aguas naturales que bañaron todo mi ser, purificándolo. Muchos sentimientos encontrados.. eso significa que se habían perdido. Quién sabe? Tal vez durante mucho tiempo, años quizás, estando en algún lugar cercano a mis ojos, que miraban hacia otro lado. Cuando suceden cosas que te marcan, que te mueven, que son un punto de inflexión en tu vida, pareciera que estás suspendido en el aire, todo se desvirtúa, se vuelve extrañamente confuso. Como una noche de mucho alcohol pero continua, aún hay cosas por hacer, pero también cosas por callar. Sabemos que la vida siempre da revancha, un pasaje ida y vuelta sale más barato. Es cuestión de disfrutar el viaje, y de hacer las paradas que sean necesarias, aunque se tenga que dejar un poco de equipaje. Siempre algo por resignar, pero también algo por recordar. Un objetivo final, concentrándose solo en el próximo paso a seguir, como dije muchas veces antes, el más importante. Y en esta oportunidad, con mayor graduación alcohólica.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Juan Ward


Todo gira. Pasa la pantalla de la computadora, el escritorio, la ventana, la mesa, el televisor y nuevamente la pantalla de la computadora en un ciclo que parece no tener fin. Gira y acelera, y mis tripas retorciéndose hasta vaciar los intestinos y todo resto de comida de la cena. Un reloj en la cabeza, latiendo en su diastólico movimiento que comienza a retumbar como quien grita en la montaña. Resuena en mis vísceras, es un redoblante militar, el cielo nublado que es testigo de la marcha de miles de uniformados que al unísono y sin pronunciar palabra se encaminan hacia el mar, girando sobre su propio eje los fusiles, dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias. Es ensordecedor, golpe a golpe, pero sin versos. Autómatas caminando sobre mi cabeza, la aplastan y siguen, con lo que me queda de vida vislumbro los charcos de sangre que manchan los zapatos de los marchantes, inmutables, vacíos. A medida que mi cerebro comienza a despedirse de su fluído cefalorraquídeo mis ojos se van estacionando en ese pájaro, el olor a sangre que penetra mis huesos, el macabro sonido de los pasos, izquierda y derecha, y los fusiles que van calentando las manos de sus portadores. "La muerte está cerca" pienso, y recuerdo al viejo aquel que me decía que lo único que importa es saber lo que se hizo, y que no vale la pena ponerse triste, de todos modos todo terminará pronto. Entonces me relajé, una bandera flameando al girar lo que queda de mi cabeza.. esos colores me traen recuerdos. Recuerdos de una patria que supo ser mía, y que pronto terminó con mi vida, con mis sueños, con los sueños de mis amigos, y no es sólo eso, es la muerte por nada lo que incrementa la impotencia de quien llegó al 83. El llanto que alimenta a la tierra, una tierra helada manchada de rojo, y el rojo de acá no es muy distinto al rojo de allá. Aquí no hay ganadores, no señor. Es sólo un pueblo triste, llorando a sus hermanos. Es el pueblo de la Tierra.

Esas lágrimas derramadas son el agua que hoy dan vida a estos nuevos brotes.

viernes, 7 de mayo de 2010

¿Y dónde está el piloto?


El murmullo de las olas me despierta. Una tras otra, van rompiendo contra el casco, que se va llenando cada vez más de sal.

Se hace de noche y salgo a ver el panorama. Oscuridad. Llegan a divisarse algunas estrellas en la espesidad de las nubes. Camino por la... la... la puta madre, no me acuerdo como se llama. Ah si! la cubierta principal, con destino a popa. Las estelas que se forman me abstraen del mundo real, hipnotizándome.

¿Cuántas horas estuve? Sirio ya me ve desde el otro lado, recordándome sus recuerdos. El cielo se ha despejado, se ha desgarabintantingulizado. ¿Quién lo desengarabintantingulizará? Yo lo haría, pero etcétera.

De pronto, una luz se enciende en el puente del barco. Gritos, ruidos de madera, olor a hierro. No hay que ser Einstein para darse cuenta que algo no andaba bien. Un naipe viene y me dice: -Están discutiendo. Rápidamente subo las escalerillas cuyos peldaños a medida de los pigmeos me hacen respetar un inexistente cartel de Máxima 50 cm/h y llego al puente de mando. Efectivamente, allí estaban discutiendo el cerebro con el corazón. Hablaban en lenguas extrañas, más que lenguas eran orejas. Un silbido agudo los vuelve a la realidad.

El timonel del barco, Juan Carlos Cerebro, venía siguiendo el rumbo 3-0-5, necesario para salir de la isla, pero el mal de Minkowski lo estaba afectando seriamente. Veía cosas que no estaban allí, oía cosas de otros mundos, olía recuerdos de cientos de años atrás. Y explotó. Los cacho de sesos esparcidos por toda la timonera; el visor del girocompás manchado con el líquido cerebral que no dejaba ver el rumbo. El escabroso mar que no dejaba de azotar este barco sin chofer, como un corcho en una bañadera azul.

Fundido a blanco. Una lapicera contra un papel, un papel inmerso en un cuaderno, un cuaderno sobre un morral, el morral sobre mis piernas apoyadas sobre un banco de la plaza Mitre de San Fernando. Tilt up subjetiva y el Bingo King que me mira. Fade out.

El ruido blanco que nos aturde a todos. Las manos sobre nuestros oídos, tapándolos para que el sonido no penetre en el barco. Calma. El timón que no para de dar vueltas, como un reloj en la vida de una mariposa. Ildefonso Corazón no duda. Como Capitán del barco decide hacerse cargo del timón y llevar adelante la embarcación, que busca un nuevo rumbo, junto a Pumba.

miércoles, 21 de abril de 2010

Steal this sea



El frío no me deja pensar. Ese aire frío que ingresa por mis oídos y me congela las ideas. Al menos puedo vender ideas en cubitos, como los caldos. No estaría mal tomarse uno para calentarse el cuerpo, che. Dale, invitate uno. Mientras yo sigo enterrándome en esta arena, el mar que succiona la planta de mi pie, esa enredadera gigante que llamamos raíces. El tiempo pasa y no me voy poniendo viejo, pero mis tobillos son la parte visible más austral de mi cuerpo. Una gaviota se posa en mi cabeza, ya me incorporé al ecosistema costero. Las aguavivas, esas gelatinas marítimas que funcionan como postre para los peces enfermos, juegan alrededor mío, ya con las rodillas limitando la mer.

Una tortuga gigante que me golpea el estómago, le salió el Donatello de adentro. ♫ Llegan las tortugas ninjas, llegan las tortugas ninjas, LLEGAN LAS TORTUGAS NINJAS tontos pavos rangers!! ♪ Espada del augurio, déjame ver más allá de lo evidente ¡Oh! Qué es eso?!?! La caverna de Greyskull, custodiada por el temerario Skeleton. Una lástima lo de su anemia, sino podría haber reinado más años. Eso y Él-Hombre (según la traducción española de España, gallega de Galicia, hipopótamo que hipotálamo). She-ra, She-ra...cuando rasgués los tamangos buscando ese mango que te haga morfar, el tanguito porteño inspirado en este dibujito, así como tantos... Los relojes Casio (piiiip! Sin chivo por favor). Ok, los relojes piiiiip que toman su nombre del primer enemigo de Seiya buscando la armadura Pegaso, ahhh no te acordabas de eso! Viste, siempre hay cosas que escapan a nuestra memoria, como los fruti-gelatín, los Shimmy o los Puaj. Che! Qué pasó con los chivos? Uy, este no me va a dejar hacer la nota... bueno, te decía, te acordás de ese dibujito que transcurría en la playa, que el cielo se confundía con el mar? Si! Ese que a través del mar pasabas al cielo, o bicerveza, digo viceversa. Tanta computación me dio sed, creo que voy a tomar una cerveza TAB

....................................Hey! Qué hago acá? Me caí un piso, menos mal que por el balcón nomás, salí prácticamente ileso, salvo por esa oreja que se me cayó. Es una hoja peligrosa, uno no sabe donde puede terminar. Uno debe sacrificarse por el equipo, nosotros merecimos ganar pero en la cancha somos 11 contra 11, uno deja todo, uno se queda tranquilo. Ahora quedan 18 finales más pero tranquilo. Feliz y tranquilo. Uno. Pasión de multitudes, el uno atrapa hasta a los más desprevenidos. JOIN US -Bueno basta, ya te lo advertí, te saqué tarjeta amarilla, ahora chau! Roja!
-Peropero
-NO! Nada de peros, ni peras, afuera por abuso de chivos y spam
-Uno no puede ni transpirar ni tener espasmos che!
-AFFUEEERRAAA!!!



(Pasos con eco)

Jeje, ahora me apoderé de este texto. Ya el agua le llegó al cuello, y la arena finalmente terminó de enterrarlo. Era cuestión de tomarlo, como ese libro, "Steal this Book". O ese discazo de System of a Down, "Steal this album". Para ser de lados B es muy bueno. Tal vez por eso la B. "B de Bueno" dicen siempre. "D de Dedo" ¿Por qué nunca dicen "D de Dinosaurio"? O "B de Boludo"? O "C de Caravaggio"? No, C de Casa. Qué creatividad! Cuánto ingenio! Éste otro que eché no critica las cosas, pero yo si. IDIOTA. ASSHOLE. Changos, maldición! Puedo correr tranquilamente
........................................................Ahora estoy acá
...............Ahora acá
.......................................UEP!
........En donde estoy?
.......................................................................Acá!

Soy inechable, puedo abusarme del poder, puedo Hey! Qué es ese ruido? Una turba de gente!! Aaaaahhh!! Se unieron! No puede ser! Yo que me esmeré en que se peleen entre ellos, en que se piensen sólo en sí mismos, en bajarles la autoestima hasta la ciudad de los topos, tanto laburo para qué?? Para que ahora piensen por sí mismos, que se ayuden entre ellos y se unan por una causa!! Esto es inaudito, así no puedo ejercer mi totalitarismo...
Noooooooo
...................oooooooo
...................................oooooooo
...................................................oooooooo
...................................................................oooooooo
...................................................................................oooooooo
...................................................................................................SPLASH!!!

El nuevo Titanic.

domingo, 7 de febrero de 2010

Ruta a Japón


No es sólo la ruta, es todo lo que va conformando el camino que llamamos vida. La vida y la muerte se mezclan y forman un conjunto natural que llamamos paisaje. El paisaje nos transporta a un mundo de fantasía que llamamos mente. La mente, esa fuente ilimitada de creatividad, contiene todos esos pensamientos que, a veces, nos hacen dudar de nuestra propia cordura.

-Mirá, una rueda muerta! Todo tipo de animales muertos al costado de la ruta, y una rueda. Se habrá imaginado esa rueda, en la fábrica, que tendría ese destino? Al menos pudo salir de la ciudad, viajar, aunque no deben haberla tratado muy bien sus dueños. Al menos al momento de su muerte. Puedo escuchar los insultos provenientes del camionero hacia el pobre neumático, quien con sus ojos tristes de cachorro mojado habrá pensado: "pero si vos me maltrataste, yo di todo de mí..Adios, hasta aquí he llegado T.T" Con lágrimas en los ojos, la moribunda rueda buscó, cual elefante, el lugar para reposar sus restos, que yacen a 15 km y contando...

Abandonada, ya sin vida, y cambiada por una nueva. Cambiada por una nueva!! Como si fuese una cosa! Pero había llegado su hora, la hora señalada por ese trozo de vidrio que se incrustó desgarrando toda su cubierta, todo su ser, toda su alma. O al menos eso pensó el vidrio, con aires de grandeza. Pero lo que no se imaginó ni remotamente es que aquella rueda, la vieja rueda de camión, reencarnaría para escribir esta historia.
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