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martes, 25 de enero de 2011
Vomitando penas
El síndrome de medusa ha vuelto y me lastima por dentro. Es como una garra interna que desgarra mis órganos en un solo movimiento vertical, llevándose a su paso páncreas, timo y corazón. Solo quedan cenizas, y el agua salada de las lágrimas del fénix que se demoran más de la cuenta en sanar la herida. El vacío de mi alma llegó a la superficie, desnudándome desde adentro. Los relámpagos se hacen truenos y comienza la tormenta. Ahora entiendo por que me gusta la lluvia, adicción ya admitida, tristeza que me llena y me regocija. Por qué? Qué es lo atractivo de esa emoción? No lo se, no tengo aún una explicación para eso, es algo más para seguir buscando. Vomitando penas, vaciándome del dolor provocado por esa garra interna, lentamente voy reparando mi cuerpo y mi alma, contenedores de mi espíritu. La tormenta se va calmando, ahora queda esa brisa fresca y el dulce aroma a tierra mojada que me arranca una sonrisa.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Kakumei
Nota: El siguiente texto fue escrito hace un tiempo, y si bien me parecía digno de estar en el blog no fue publicado antes porque estaba cargado de ciertas emociones que no quería compartir, tal vez algo negativas, pero ahora que ha pasado un tiempo parecen haberse suavizado. Sin más preámbulos, los dejo con el texto.
Un chocolate que me mira. Me mira y me comprende. Es como si conociera todos mis trucos. Abajo - arriba - arriba - derecha - patada baja - bloqueo. Y el sombrero que sale disparado. No se por qué razón cuando pienso en una fatality aparece la imagen mental de Kung Lao. Será por el sombrero? Cuál será la íntima historia que me une a los sombreros? Ni siquiera tengo uno! Pero se que usaré, lo sé. Como sé tantas cosas, sé que algo pasará en San Luis, y últimamente está apareciendo un evento futuro en Bariloche. Qué será? Solo hay una forma de averiguarlo. Acompáñenos en este viaje apasionante en el que recorreremos la Patagonia Argentina sin fronteras, solo aquí, en Discovery Travel and Living. And Comedor. Tres habitaciones vista al mar. Ese mar que me mira. Me mira y me analiza. Sabe de mí, ya me ha visto antes, pero en otro envoltorio. Me ha bañado, ha jugado con mis pies, ha...achalay que está fría! Es el Atlántico Sur, tan frío como helado de Freddo, con sus precios superbajos, emparentados con los colectivos piso superbajo, lazos de sangre que los une, latigazos de sangre cual fatality de Stryker. Hace años que no juego al MK, sin embargo decidió salir a flote hoy, al igual que ese chocolate devenido en submarino.
Lindo viaje no? Siempre termino escribiendo en cafeterías, son como mi musa inspiradora, ya que las musas decidieron ausentarse. Pero estaban eh! Y están, pero ausentes. Qué paradoja no? Si esto te parece complicado deberías ver tu cara. Tener una cara complicada, como ese juego "Trabado", no es cosa de todos los días. Hay que tener orejas para aguantarlo, no cualquiera lo hace. Hacedor de sueños, me dijeron una vez. Como un atrapasueños, pero versión Freddy. Pero versión bueno. Y sin rastrillo, uñas largas ni sweater a rayas, pero con sombrero. Y volvemos a lo mismo, siempre se vuelve. Pero se vuelve renovado. Es importante irse, solo para volver con la llave que te faltaba para destrabar el candado que no te dejaba acceder al cofre que está debajo de tu almohada. Como Santiago en El Alquimista, esto demuestra que el fin está en el principio y sin embargo uno continúa. Continúa porque es nuestra naturaleza, es la forma de seguir. Moving on, dijo claramente Christian Sheppard. El otro sheppard, el que quería ir a las pirámides because su sueño, sólo por hacerle mucho caso a su sueño-- Sólo por eso? I don't think so. Fue porque el sabía que debía ir a ese lugar. Lo sabía. Son esas certezas las que hay que seguir, son las que nos llevan por un montón de lugares nuevos y novedosos, dije nuevos ya? en los que, casi sin querer, terminás aprendiendo, encontrando las piezas de tu rompecabezas inconcluso, y muchas veces también las piezas de rompecabezas futuros, más grandes.
Así me va llevando, río abajo, una corriente suave que me hace apreciar el paisaje. Mi balsa se deja llevar porque sabe a donde quiero ir. ¿Para qué remar contra la corriente si hay otros ríos? Está bien, es cierto que algunos, como este, están como "escondidos", me refiero a que hay que explorar el lugar para poder encontrarlo. El río sigue su curso, no va a ir a golpearte la puerta. Toc toc, soy el río, querés salir a jugar? No puedo, mi mamá no me deja. Pero ya tenés edad como para salir a jugar por tus propios medios..ya me sale la mundanidad de adentro. Kakumei! Kakumei! Los samurais de tu cabeza están dormidos, ya sé que es Japón, solo falta que vos lo sepas. Hacer como el pastor Santiago y sus pirámides, volver al principio renovado. Yo sé que vos querés, pero esa figura la ves enorme. Kakumei! Tal vez son sus miedos sobreprotectores, karmas no curados. Cuánta importancia tiene perdonar y perdonarse, saldar las deudas! Ahora a mí me toca pagar las consecuencias de un dolor de alguien a quien no conozco. Una muestra más, como si hiciera falta, de que todos somos uno. Una red, interrelacionados entre sí. Pero seguís atrapada en esa telaraña, espero puedas verlo. Yo ya no sé que más hacer, me costó darme cuenta cual era mi sentimiento predominante. Impotencia. Me recuerda a esos versos escritos por el Pity Fernández, oh oscura coincidencia: sólo me queda el consuelo de saberme muy tranquilo, yo ya sé que la peleé. Y vaya si la peleé, me puse los guantes y a defenderse contra lo que venga. Sé que el Madison Square Garden está por venir, eso me tranquiliza un poco, y sé que terminaré ganando. Pero en este momento sólo quiero irme, hecho que en 32 hs se concretará.
El porcentaje de precipitación bajó, se esperan nieblas para los próximos días, menos mal que tengo faros antiniebla. Una carretera de aquí a Japón con altibajos. Kwan Yin en mi bolso, boddhisattva que me entiende, como el chocolate con maní que me morfé.
Un chocolate que me mira. Me mira y me comprende. Es como si conociera todos mis trucos. Abajo - arriba - arriba - derecha - patada baja - bloqueo. Y el sombrero que sale disparado. No se por qué razón cuando pienso en una fatality aparece la imagen mental de Kung Lao. Será por el sombrero? Cuál será la íntima historia que me une a los sombreros? Ni siquiera tengo uno! Pero se que usaré, lo sé. Como sé tantas cosas, sé que algo pasará en San Luis, y últimamente está apareciendo un evento futuro en Bariloche. Qué será? Solo hay una forma de averiguarlo. Acompáñenos en este viaje apasionante en el que recorreremos la Patagonia Argentina sin fronteras, solo aquí, en Discovery Travel and Living. And Comedor. Tres habitaciones vista al mar. Ese mar que me mira. Me mira y me analiza. Sabe de mí, ya me ha visto antes, pero en otro envoltorio. Me ha bañado, ha jugado con mis pies, ha...achalay que está fría! Es el Atlántico Sur, tan frío como helado de Freddo, con sus precios superbajos, emparentados con los colectivos piso superbajo, lazos de sangre que los une, latigazos de sangre cual fatality de Stryker. Hace años que no juego al MK, sin embargo decidió salir a flote hoy, al igual que ese chocolate devenido en submarino.
Lindo viaje no? Siempre termino escribiendo en cafeterías, son como mi musa inspiradora, ya que las musas decidieron ausentarse. Pero estaban eh! Y están, pero ausentes. Qué paradoja no? Si esto te parece complicado deberías ver tu cara. Tener una cara complicada, como ese juego "Trabado", no es cosa de todos los días. Hay que tener orejas para aguantarlo, no cualquiera lo hace. Hacedor de sueños, me dijeron una vez. Como un atrapasueños, pero versión Freddy. Pero versión bueno. Y sin rastrillo, uñas largas ni sweater a rayas, pero con sombrero. Y volvemos a lo mismo, siempre se vuelve. Pero se vuelve renovado. Es importante irse, solo para volver con la llave que te faltaba para destrabar el candado que no te dejaba acceder al cofre que está debajo de tu almohada. Como Santiago en El Alquimista, esto demuestra que el fin está en el principio y sin embargo uno continúa. Continúa porque es nuestra naturaleza, es la forma de seguir. Moving on, dijo claramente Christian Sheppard. El otro sheppard, el que quería ir a las pirámides because su sueño, sólo por hacerle mucho caso a su sueño-- Sólo por eso? I don't think so. Fue porque el sabía que debía ir a ese lugar. Lo sabía. Son esas certezas las que hay que seguir, son las que nos llevan por un montón de lugares nuevos y novedosos, dije nuevos ya? en los que, casi sin querer, terminás aprendiendo, encontrando las piezas de tu rompecabezas inconcluso, y muchas veces también las piezas de rompecabezas futuros, más grandes.
Así me va llevando, río abajo, una corriente suave que me hace apreciar el paisaje. Mi balsa se deja llevar porque sabe a donde quiero ir. ¿Para qué remar contra la corriente si hay otros ríos? Está bien, es cierto que algunos, como este, están como "escondidos", me refiero a que hay que explorar el lugar para poder encontrarlo. El río sigue su curso, no va a ir a golpearte la puerta. Toc toc, soy el río, querés salir a jugar? No puedo, mi mamá no me deja. Pero ya tenés edad como para salir a jugar por tus propios medios..ya me sale la mundanidad de adentro. Kakumei! Kakumei! Los samurais de tu cabeza están dormidos, ya sé que es Japón, solo falta que vos lo sepas. Hacer como el pastor Santiago y sus pirámides, volver al principio renovado. Yo sé que vos querés, pero esa figura la ves enorme. Kakumei! Tal vez son sus miedos sobreprotectores, karmas no curados. Cuánta importancia tiene perdonar y perdonarse, saldar las deudas! Ahora a mí me toca pagar las consecuencias de un dolor de alguien a quien no conozco. Una muestra más, como si hiciera falta, de que todos somos uno. Una red, interrelacionados entre sí. Pero seguís atrapada en esa telaraña, espero puedas verlo. Yo ya no sé que más hacer, me costó darme cuenta cual era mi sentimiento predominante. Impotencia. Me recuerda a esos versos escritos por el Pity Fernández, oh oscura coincidencia: sólo me queda el consuelo de saberme muy tranquilo, yo ya sé que la peleé. Y vaya si la peleé, me puse los guantes y a defenderse contra lo que venga. Sé que el Madison Square Garden está por venir, eso me tranquiliza un poco, y sé que terminaré ganando. Pero en este momento sólo quiero irme, hecho que en 32 hs se concretará.
El porcentaje de precipitación bajó, se esperan nieblas para los próximos días, menos mal que tengo faros antiniebla. Una carretera de aquí a Japón con altibajos. Kwan Yin en mi bolso, boddhisattva que me entiende, como el chocolate con maní que me morfé.
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martes, 19 de octubre de 2010
Canto visceral
Es esa sensación debajo de la lengua, como si la gravedad se esmerara y presionara de más, cerrando a su vez el estómago y haciendo un nudo con las vísceras, un ballestrinque al intestino y un escota doble en la garganta... debajo de los ojos un punzón que penetra los músculos, la presión ocular como una roca tapando la caída de la cascada que baña el resto del cuerpo enroscado cual víbora en su sobremesa, comprimido e inmóvil.
Un puño rompiendo el frágil cristal de mi pecho, haciendo volar en pedazos lo que quedaba de corazón, ya sin sangre, sin luz. Ese puño que todo lo congela, un antártico puño de un aún más helado corazón, just go, como Kruczynski, el desinterés hecho oración. Mi cerebro cede al agujero negro del centro de mi cabeza, que estira y zipea las neuronas y las ideas, mientras todo se oye lejos, una gran caja de resonancia con eco ensordecedor, pasos lejanos y el agua de un charco, una gota que cae sinfónicamente y que en horas más llenará toda la caja, ahogando las penas como un vaso de cerveza tibia. El alcohol, fiel amigo de los corazones enmendados, acompaña el momento, y trae recuerdos de una noche nefasta y alegre, y triste a la vez. La complejidad de las cosas, tantas emociones juntas y un obstáculo no superado que atormenta el futuro convertido en hoy.
Un martillo retumba en la caja, se hace oír, recuerdos are bad, medusa me da nauseas y lo demás... lo demás a veces me da risa, a veces bronca, a veces nostalgia y el triunfo que no fue, pero es en otro universo, en este no murió, sólo quedó en stand by. Si las horas en que golpea son minutos que tocan y segundos que rozan, los instantes en que el ilusorio vacío nos separan se convierten en eternos al unirnos al todo indivisible al que pertenecemos.
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sábado, 11 de septiembre de 2010
Quién sabe?

Quién sabe? No lo se.. tal vez sea el gran hermano que todo lo ve y todo lo sabe, y si es así que me explique que cuernos está pasando. Hay nuevos sentimientos en el pecho de Duffman, o más bien en su barriga llena de cerveza, una cerveza sin alcohol y sin lúpulo ni cebada. Sólo lo intoxicante, y tal vez ni eso, pero la sensación es similar si vamos al caso. Con murciélagos revoloteando dentro de mi estómago el mareo es razonable, y con eso siguen los síntomas de mareo intelectual y mental y emocional y... ya dije emocional? "Tal vez sean gases" dice mi tatarabuela, pero no, en tal caso sería más sencillo, y oloroso también. Habiendo decapitado lo que le quedaba de poesía, en este post planteo una duda: Por qué los inodoros se llaman así? Etimológicamente significa "sin olor", sin embargo es lo último que se me ocurriría viniendo de un artefacto utilizado para tan nobles acciones. Supongo que es uno de los más grandes misterios de la vida, The ultimate mistery, como el insulto definitivo pero versión santo grial. Seguramente el día que comprendamos esto ya la vida no tendrá más sentido, podremos descansar en paz y volvernos emo o algo por el estilo, aunque convengamos que ese estilo está bueno.
Flotando por las calles de una ciudad inundada, aún así no pude evitar nadar por las profundas aguas naturales que bañaron todo mi ser, purificándolo. Muchos sentimientos encontrados.. eso significa que se habían perdido. Quién sabe? Tal vez durante mucho tiempo, años quizás, estando en algún lugar cercano a mis ojos, que miraban hacia otro lado. Cuando suceden cosas que te marcan, que te mueven, que son un punto de inflexión en tu vida, pareciera que estás suspendido en el aire, todo se desvirtúa, se vuelve extrañamente confuso. Como una noche de mucho alcohol pero continua, aún hay cosas por hacer, pero también cosas por callar. Sabemos que la vida siempre da revancha, un pasaje ida y vuelta sale más barato. Es cuestión de disfrutar el viaje, y de hacer las paradas que sean necesarias, aunque se tenga que dejar un poco de equipaje. Siempre algo por resignar, pero también algo por recordar. Un objetivo final, concentrándose solo en el próximo paso a seguir, como dije muchas veces antes, el más importante. Y en esta oportunidad, con mayor graduación alcohólica.
martes, 24 de agosto de 2010
Bellezas insoportables

Hay cosas que no logro entender. Me parten la cabeza cual cuchillo de Halloween a calabaza. Me vuelan la peluca mal. Cosas como el universo y toda su inmensidad, las distancias astronómicas, las leyes de la física... me llegaban a fascinar tanto que no podía andar en colectivo sin que me pareciera casi una experiencia psicodélica, algo totalmente fuera de serie, algo re loco. Me daba vértigo. Hace miles de años las distancias eran enormes, ir de la patagonia al norte argentino sonaba a utopía, sin embargo hoy es algo tan cotidiano como tomar algún medio de transporte y emprender el viaje. Qué pasaría si trajéramos a alguien de la Edad Media a estas épocas y lo subimos a un auto? Yo creo que se vuelve loco.. cómo es posible? Cómo se puede ir tan rápido desde un punto a otro estando a una distancia considerable? Es posible, y de hecho cotidiano.
Pero en esa época yo la flasheaba con un cavernícola en un colectivo, con resultados aún más sorprendentes, aún más sorprendentes! Al ver y comprender un poco más sobre algo que nos acostumbramos a pasar por alto, como la mayoría de las cosas simples, es como si tu cabeza volviera mil años atrás, sos un cavernícola troglodita (me encanta esa palabra, me suena a políglota, aunque nada que ver) que se maravilla como un niño ante las maravillas creadas por el hombre. Una empatía medio extraña, y más vívida también. Así me sentía yo, y más vértigo aún cuando comprendí que un año luz es la distancia que recorre la luz en un año. O sea? La velocidad de la luz es aproximadamente 300.000 km/s o 1079 MILLONES de km/h; en un segundo recorrió trescientos mil kilómetros! Son 23 vueltas y media a la Tierra, todo esto en un solo segundo...
Disculpen si les aburren los números, es que necesito exponer la idea y creo que es la mejor forma. Entonces yendo a esa velocidad, la distancia que recorre en un año se llama año luz. Considerando que de la Tierra a la Luna, como Julio Verne, hay 1,28 segundos, y de la Tierra al Sol 8,32 segundos, imagínense hasta donde puede llegar en un año! La estrella más cercana después del Sol es Alfa Centauri, que está a 4,4 años luz, una luz avanzando por más de cuatro años. El sólo hecho de que sea la más cercana me abruma, me cuesta imaginar la distancia al centro de la Vía Láctea, y mucho más al resto de las galaxias más lejanas. Ni siquiera me voy a meter en el tema de los tamaños que maneja el universo, en el que la Tierra es como una hormiga en una galaxia, o un grano de arena en el mundo, y de seguro me estoy quedando muy corto. Se me anuda el estómago de solo pensarlo, no lo puedo evitar. También al contrario, algo tan pequeño que nuestra limitada vista no puede llegar a ver. Y así podría seguir enumerando cantidades de cosas que son cotidianas pero que no le dedicamos mucho tiempo para analizarlas, es la verdad. Además porque marea, y convengamos que a nadie le gusta marearse, pero de vez en cuando es necesario como para recordar en donde estamos, de donde venimos y de que estamos hechos.
Pero lo cierto es que di demasiada vuelta para hablar de lo que me motivó a escribir esta entrada. Hay algo que había notado pero no le había prestado la atención suficiente, algo que me sorprendía tanto como todo lo que nombré arriba, y que mi amigo Maxi me hizo ver: las bellezas insoportables. "Curioso nombre", pensé cuando lo bautizó, pero sabía exactamente a que se refería. Son esas mujeres a las cuales no podés ver, o mejor dicho podés estar horas contemplando sin cansarte, al contrario, quedás como hipnotizado ante tanta belleza. En palabras del Pity Fernández, "Pero eres para mí como la luna, que podría contemplarte hasta ser viejo".
La paradoja es incuestionable, inentendible, y a su vez perfectamente lógica. Es que cuando miro a una de las mujeres que ocupan un lugar en ese selecto grupo no logro entenderlo, es algo que escapa totalmente a mi comprensión. Algo tan puro, tan platónico, tan idílico. Como un amor de niño, no puedo mirarla, no puedo verla... y otra vez ese nudo en el estómago, un llano o un pescador. Cómo hablar con alguien así? Cómo caminar si las gelatinosas piernas, ante la atenta mirada de medusa, se van convirtiendo lentamente en piedra, hasta inmovilizar todo mi cuerpo? Cómo llamarte si tu venenosa voz paraliza mis oídos, mis neuronas, mis pensamientos? Sólo puedo reir, y mi risa se contagia de la risa de tu mirada. Tu belleza inunda todo mi ser, purificándolo y haciéndolo llegar hasta el lejano oriente, sé que la casa está allí esperando, la que mira hacia el nuevo sol, y si ya estoy hablándote directamente a vos es porque no estás acá, porque no puedo hablarte, porque tu brillo aún no llegó a mi sol, pero vos tenés la llave. Oh Medusa, si pudiese volver una semana atrás, no me sentiría tan mal como hoy, pero de nada sirve lamentarse porque aprendí una valiosa lección, uno se arrepiente de lo que calla y lo aprendí por las malas, pero ahora lo sé. Era un paso necesario, pero nunca más. El cuervo y Lewis Carrol me recuerdan a otro día, como si fuera ayer.. esa fue peor, pero me repuse mejor.
Si ya estoy escribiendo esto sólo por vos es porque llegué al punto sin retorno, el agua deliciosa como para tirarse de palomita y zambullirse ante lo que venga. El próximo paso es enfrentarte, me haré fuerte, me haré fuerte? También me pregunto si publicaré esto ahora, pero supongo que es hora de tomar cartas en el asunto y hacerse responsable, tomar la lanza e ir hacia adelante, y otra vez algo cotidiano que se torna muy complejo. La historia cambiará, subiré en ascensor y me verán escribir sobre mi belleza insoportable favorita.
sábado, 21 de agosto de 2010
El viaje eterno

Comienza a rodar. Va despacio y luego acelera. Comienza a ganar volumen mientras desciende siguiendo esa curvatura, nunca se imaginó que viniendo de donde viene llegaría tan lejos.. Se suma otra, pero esta vez desde el otro lado. Es el mismo patrón, a fuego lento, despacito pero constante, como un buen asado. Pero no se trata de asados, está muy lejos de esa tradición dominguera, de familias y de amigos. No, esto es todo lo contrario. Siguen su curso mientras se van alimentando a su paso. La gravedad hace el resto, mientras otra más se dispone a jugar una carrera con nuestra protagonista. Perdí la dimensión del tiempo, parece una eternidad, un instante. Un instante, eso es. Un instante eterno, todo se detiene y los recuerdos que se siguen sucediendo como un torbellino, una catarata de imágenes, un aroma, ese anillo, las tazas con el café humeante.. se superponen pero forman un todo, el esquema completo que se va formando en el subconsciente, los miedos, la bronca, los lamentos por aquello que no se dijo. Eso, eso es lo que más duele. Un nudo en la panza que no se desata con comida, pero es un castigo que asumo con dolor.
Mientras tanto, ellas siguen con su carrera, 9,81 metros sobre segundo al cuadrado, se funden en una sola, que se agiganta. Una carga emocional alta, en el otro lado sucede lo mismo. Las cataratas que siguen, las nubes aportan su proyección de sombras, esas del pasado que salen a flote cuando te bajan las defensas. El pintor que prepara ese plateado corotesco.. o milletesco? No lo recuerdo, poco importa la gráfica cuando se forma la tormenta, que comienza a largar esas gotas gruesas que golpean, lastiman. Retumban en mi pecho, es lo único que logro escuchar. Incrementan su fuerza, ya no hay paraguas que aguante la potencia de las lágrimas que siguen cuesta abajo, acelerando, rodando por la curvatura de mis mejillas hasta estallar en el suelo.
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